domingo, 30 de junio de 2013

Un día soñé...




                                                                     Autor Desconocido







                                                                                 UN DIA SOÑE...


                                            que estaba en un barco y dije:

                                            Solo me falta llegar a la isla
                                            Vencer al monstruo de dos cabezas
                                            Entrar dentro de la ballena
                                            Buscar el cofre. abrirlo
                                            Mirar dentro del bolso que hay en el cofre
                                            Coger la caracola y
                                            Sacar la perla que hay dentro de la caracola.


                                                     Sueño de una niña de 8 años
                               

                                                                RSB
                                                                              
                                                                                                         



miércoles, 26 de junio de 2013

PIEL DE FOCA, PIEL DEL ALMA (3)







  "Desde el momento en que nacemos, existe en nuestro interior el salvaje impulso de que nuestra alma gobierne nuestra vida, pues la comprensión de la que es capaz el ego resulta bastante limitada. Imaginemos al ego sujeto con una permanente correa relativamente corta; sólo puede penetrar hasta cierto punto en los misterios de la vida y el espíritu. Por regla general, se asusta, pues tiene la mala costumbre de reducir cualquier numinosidad a un eso no es más que. Exige hechos observables. Al ego no le suelen sentar bien las pruebas de carácter sentimental o místico. Por eso está solo y es muy limitado en las elaboraciones de esta clase y no puede participar por entero en los más misteriosos procesos del alma y la psique. Y, sin embargo, el hombre solitario anhela el alma y distingue vagamente las cosas espirituales y salvajes cuando las tiene cerca.

  Los términos alma y espíritu se suelen usar indistintamente, pero en los cuentos de hadas, el alma siempre es el progenitor del espíritu. En la hermenéutica arcana, el espíritu nace del alma. El espíritu hereda la materia o se encarna en ella para "averiguar" datos acerca del mundo y transmitirlos al alma. Cuando no hay interferencias, la relación entre el alma y el espíritu constituyen una ecología, como en un estanque en el que las criaturas de abajo alimentan a las de arriba y las de arriba alimentan a las de abajo.

  En la psicología junguiana, el ego se suele describir como una pequeña isla de conciencia que flota en un mar de inconsciencia. Sin embargo, en el folclore el ego se representa como una criatura voraz simbolizada a menudo por un ser humano o un animal no demasiado inteligente, rodeado por unas fuerzas que lo desconciertan y a las que intenta dominar. A veces el ego consigue dominarlas de una manera brutal y destructiva, pero al final, gracias a los progresos del héroe o la heroína, suele perder la partida en su intento de hacerse con el dominio.

  En los comienzos de la vida de una persona el ego siente curiosidad por el mundo del alma, pero se preocupa más a menudo por la satisfacción de sus propios apetitos. El ego nace al principio en nosotros como potencial, y el mundo que nos rodea es el que lo configura, desarrolla y llena de ideas, valores y deberes: nuestros padres, nuestros profesores, nuestra cultura. Y así debe de ser, dado que se convierte en nuestro escolta, nuestro blindaje y nuestro explorador en el mundo exterior. No obstante, si no se permite que la naturaleza salvaje se irradie hacia arriba a través del ego, confiriéndole color, jugo y capacidad instintiva de reacción, por más que la cultura apruebe lo que se haya inculcado en este ego, el alma no aprueba, no puede ni jamás podrá aprobar el carácter incompleto de semejante trabajo.

   (...)

  El propósito inicial del desarrollo de esta importante estructura en el interior de la psique  -un matrimonio en el que ella, el alma, desempeña una tarea decididamente servil- es la creación de un apaño temporal que en último extremo dará lugar a la aparición del hijo espiritual capaz de convivir y desplazarse entre el mundo exterior y el salvaje"





                                Mujeres que Corren con Lobos de CLARISSA PINKOLA ESTES






  A veces el proceso es así...otras...al revés. A veces tratamos de encajar como pie de hermanastra en zapatito de cristal mientras en otras, hacemos lo imposible por sustraernos a la estructura, arriesgando, incluso, la propia vida. El caso es que...al final...el resultado es EL MISMO. Un abismo, una brecha, una separación entre nuestra alma y nuestra personalidad. Sumergirnos en las partes nos permite conocer el todo (diría que es hasta necesario); pero la disección nunca dio una perspectiva REAL. Al igual que un cadáver no es ya un ser humano...un sonido, un color, una percepción, una emoción, una idea, una corporalidad, un ser vegetal o un ser animal...por sí solos o linealmente juntos...tampoco.

  Entonces, ¿qué significa SER HUMANO?. Algo grande, muy grande y NATURAL, se esconde tras estas dos palabras.

  Mi experiencia en esta vida, y quizás en otras, es que el proceso alquímico se produce...siempre...en la fusión de las partes. Uno no es capaz de prever ni vislumbrar lo que será hasta que ya ha sido, porque el resultado se encuentra...siempre...en otro orden de percepción.



 RSB




PIEL DE FOCA, PIEL DEL ALMA (2)








  "Y llegó una noche en que unos gritos despertaron al niño Ooruk y éste se incorporó de la cama, envuelto en sus pieles de dormir. Oyó un rugido como el de un oso, era su padre regañando a su madre. Oyó un llanto como de plata restregada contra la piedra, era su madre.

   - Me escondiste la piel de foca hace siete largos años y ahora se acerca el octavo invierno. Quiero que me devuelvas aquello de lo que estoy hecha -gritó la mujer foca.

   - Pero tú me abandonarías si te la diera, mujer -tronó el marido.
   - No sé lo que haría. Sólo sé que necesito lo que me corresponde.
   - Me dejarías sin esposa y dejarías huérfano de madre al niño. Eres mala.

  Dicho lo cual, el marido apartó a un lado el faldón de cuero de la entrada y se perdió en la noche.

  El niño quería mucho a su madre. Temía perderla y se durmió llorando...hasta que el viento lo despertó. Era un viento muy raro...y parecía llamarlo, Oooruk, Oooruuuuk.
  Saltó de la cama tan precipitadamente que se puso la parka al revés y se subió las botas de piel de foca sólo hasta media pierna. Al oír su nombre una y otra vez, salió a toda prisa a la noche estrellada.

   - Ooooooruuuuuuk


  El niño se dirigió corriendo al acantilado y allí, en medio del mar agitado por el viento, vio una enorme y peluda foca plateada...la cabeza era muy grande, los bigotes le caían hasta el pecho y los ojos eran de un inmenso color amarillo.


   - Ooooooruuuuuuk


  El niño bajó del acantilado y, al llegar abajo, tropezó con una piedra -mejor dicho, un bulto- que había caído rodando desde una hendidura de la roca. Los cabellos de su cabeza le azotaban el rostro cual si fueran mil riendas de hielo.


   - Ooooooruuuuuk


  El niño rasgó el bulto para abrirlo y lo sacudió...era la piel de foca de su madre. Percibió el olor de su madre. Mientras se acercaba la piel de foca al rostro y aspiraba el perfume, el alma de su madre lo azotó cual si fuera un repentino viento estival.


    - Oooh -exclamó con una mezcla de pena y alegría, acercando de nuevo la piel a su rostro.

    - Oooh -volvió a exclamar, rebosante de infinito amor por su madre.

  Y, a lo lejos, la vieja foca plateada...se hundió lentamente bajo el agua.

  El niño saltó de la roca y regresó a toda prisa a casa con la piel de foca volando a su espalda y cayó al suelo al entrar. Su madre lo levantó junto con la piel de foca y cerró los ojos agradecida por haberlos recuperado a los dos sanos y salvos. Después se puso la piel de foca.

   - ¡Oh, madre!¡No!¡No me dejes! -gritó Ooruk. 


  Y, de repente, pareció que la madre quería quedarse junto a su hijo, pero algo la llamaba, algo más viejo que ella, más viejo que él, más viejo que el tiempo. Volvió a mirarle con unos ojos rebosantes de inmenso amor. Tomó el rostro del niño entre sus manos e infundió su dulce aliento en sus pulmones una, dos, tres veces. Después, llevándolo bajo el brazo como si fuera un valioso fardo, se zambulló en el mar y se hundió cada vez más en él. La mujer foca y su hijo respiraban sin ninguna dificultad bajo el agua.


  Ambos siguieron nadando cada vez más hondo hasta entrar en la ensenada submarina de las focas, en la que toda suerte de criaturas comían, cantaban, bailaban y hablaban. La gran foca macho plateada que había llamado a Ooruk desde el mar lo abrazó y lo llamó nieto.


   - ¿Cómo te fue allí arriba, hija mía? -preguntó la gran foca plateada.


  La mujer foca apartó la mirada y contestó:


   - Hice daño a un ser humano, a un hombre que lo dio todo para tenerme. Pero no puedo regresar junto a él, pues me convertiría en su prisionera si lo hiciera.


   - ¿Y el niño? -preguntó la vieja foca- ¿Y mi nieto? - continuó la vieja foca macho.


  Lo dijo con tanto orgullo que hasta le tembló la voz.


   - Tiene que regresar, padre. No puede quedarse aquí. Aún no ha llegado el momento de que esté aquí con nosotros.


 Y se echó a llorar. Y juntos lloraron los dos.

 Transcurrieron unos cuantos días y noches, siete para ser más exactos, durante los cuales los cabellos y los ojos de la mujer foca recuperaron el brillo. Adquirió un precioso color oscuro, recobró la vista y las redondeces del cuerpo y pudo nadar sin ninguna dificultad. Pero llegó el día del regreso del niño a la tierra. Aquella noche el viejo abuelo foca y la hermosa madre del niño nadaron junto a él. Regresaron cada vez más alto hasta llegar al mundo de arriba. Allí depositaron suavemente a Ooruk en la pedregosa orilla bajo la luz de la luna.
  Su madre le aseguró:

   - Yo estoy siempre contigo. Te bastará con tocar lo que yo haya tocado, mis palillos de encender el fuego, mi ulu, cuchillo, mis nutrias y mis focas labradas en piedra para que yo infunda en tus pulmones un aliento que te permita cantar tus canciones.


   La vieja foca macho y su hija besaron varias veces al niño. Al final, se apartaron de él y se adentraron nadando en el mar. Tras mirar por última vez al niño, desaparecieron bajo las aguas. Y Ooruk se quedó porque todavía no había llegado su hora.


   Con el paso del tiempo el niño se convirtió en un gran cantor e inventor de cuentos que, además, tocaba muy bien el tambor y decía la gente que todo se debía a que de pequeño había sobrevivido a la experiencia de ser transportado al mar por los grandes espíritus de las focas. Ahora, en medio de las grises brumas matinales, se le puede ver algunas veces con su kayak amarrado, arrodillado en cierta roca del mar, hablando al parecer con cierta foca que a menudo se acerca a la orilla. Aunque muchos han intentado cazarla, han fracasado una y otra vez. La llaman Tanqigcaq, la resplandeciente, la sagrada, y dicen que, a pesar de ser una foca, sus ojos son capaces de reproducir las miradas humanas, aquellas sabias, salvajes y amorosas miradas."


  

   Cuento "Piel de foca, piel del alma" del libro Mujeres que Corren con Lobos de CLARISSA PINKOLA ESTES.




PIEL DE FOCA, PIEL DEL ALMA (1)








 "En una época pasada que desapareció para siempre y que muy pronto regresará (...) las palabras se congelaban en el aire y las frases se tenían que romper en los labios del que hablaba y fundir a la vera del fuego para que la gente pudiese comprender lo que se había dicho. La gente vivía en el blanco y espeso cabello de la anciana Annuluk, la vieja abuela, la vieja bruja que es la mismísima Tierra. Fue precisamente en esta tierra donde una vez vivió un hombre, un hombre tan solitario que, con el paso de los años, las lágrimas habían labrado unos profundos surcos en sus mejillas.

  Un día estuvo cazando hasta después de anochecido pero no encontró nada. Cuando la luna apareció en el cielo y los témpanos de hielo brillaron, llegó a una gran roca moteada que sobresalía en el mar y su aguda mirada creyó ver en la parte superior de la roca un movimiento extremadamente delicado. Se acercó remando muy despacio a ella y observó que en lo alto de la impresionante roca danzaban unas mujeres tan desnudas como sus madres las trajeron al mundo. Pues bien, puesto que era un hombre solitario y no tenía amigos humanos más que en su recuerdo, se quedó a mirar. Las mujeres parecían seres hechos de leche de luna, en su piel brillaban unos puntitos plateados como los que tiene el salmón en primavera y sus manos y sus pies eran alargados y hermosos.


  Eran tan bellas que el hombre permaneció embobado en su embarcación acariciada por el agua que lo iba acercando cada vez más a la roca. Oía las risas de las soberbias mujeres, o eso le parecía; ¿o acaso era el agua la que se reía alrededor de la roca?. El hombre estaba confuso y aturdido, pero aun así, la soledad que pesaba sobre su pecho como un pellejo mojado se disipó y, casi sin pensar, como si eso fuera lo que tuviera que hacer, el hombre saltó a la roca y robó una de las pieles de foca que allí había.

  Se ocultó detrás de una formación rocosa y escondió la piel de foca en su qutuguq, su parka.

  Muy pronto una de las mujeres llamó con una voz que era casi lo más bello que el hombre jamás en su vida había escuchado, como los gritos de las ballenas al amanecer, no, quizá como los lobeznos recién nacidos que bajan rodando por la pendiente en primavera o...no, era algo mucho mejor que todo eso, aunque, en realidad, daba igual...¿qué estaban haciendo ahora las mujeres?.

  Pues ni más ni menos que cubrirse con sus pieles de foca y deslizarse una a una hacia el mar entre alegres gritos de felicidad. Todas menos una. La más alta de ellas buscaba por todas partes su piel de foca, pero no había manera de encontrarla. El hombre se armó de valor sin saber por qué. Salió de detrás de la roca y llamó a la mujer.

   - Mujer...sé...mi...esposa. Soy...un hombre...solitario.

   - No puedo ser tu mujer- le contestó ella-, yo soy de las otras, de las que viven temeqvanek, debajo.
   - Sé...mi...esposa- insistió el hombre-. Dentro de siete veranos te devolveré tu piel de foca y podrás irte o quedarte, como tú prefieras.

   La joven foca le miró largo rato a la cara con unos ojos que, de no haber sido por sus verdaderos orígenes, hubieran podido parecer humanos, y le contestó:


   - Iré contigo. Pasados los siete veranos, tomaré una decisión.


  Así pues, a su debido tiempo tuvieron un hijo al que llamaron Ooruk. El niño era ágil y gordo. En invierno su madre le contaba cuentos acerca de las criaturas que vivían bajo el mar mientras su padre cortaba en pedazos un oso o un lobo con su largo cuchillo. Cuando la madre le llevaba a la cama le mostraba las nubes del cielo y todas sus formas (...).


  Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, la carne de la madre empezó a secarse. Primero se le formaron escamas y después grietas. La piel de los párpados empezó a desprenderse. Los cabellos comenzaron a caer. Se volvió naluaq, de un blanco palidísimo. Su gordura empezó a marchitarse. Trató de disimular su cojera. Cada día, y sin que ella lo quisiera, sus ojos se iban apagando. Empezó a extender la mano para buscar a tientas el camino, pues se le estaba nublando la vista."




    Cuento "Piel de foca, piel del alma" del libro Mujeres que Corren con Lobos de CLARISSA PINKOLA ESTES.





sábado, 22 de junio de 2013

Felicidades



Él pone la música, 
la letra, 
se me adelantó porque es justo lo que yo quería decirte, 
y consiguió que latiera la canción como si fuera yo misma. 



Cuando estoy deprimida, oh mi alma tan cansada, 
cuando tengo problemas y mi corazón lleno de cargas, 
entonces,  
me quedo quieta y espero aquí, en silencio 
hasta que vengas a sentarte un rato conmigo.

Me elevas, y así puedo resistir en las montañas, 
me elevas para caminar por mares tormentosos.
Soy fuerte, cuando estoy en tus hombros.

Me elevas... a más de lo que puedo ser. 



                                                     
                                        You raise me up.   Josh Groban









 Felicidades amiga, hermana, tesoro. Gracias. Cumple muchos más.
¿Viste como una canción es capaz de subir y subir y elevarse??? Tú, igual. 


 SCG




martes, 18 de junio de 2013

Cheek To Cheek


                                        

                                           




 Me hubiese gustado darte un abrazo y no lo hice...y el abrazo se me quedó dentro.

 Sentía la tensión en tu cuerpo mientras tus palabras decían algo como "yo estuve allí...yo soy el recuerdo...yo lo viví todo en mis carnes, está grabado aquí (y te señalabas la cabeza), vosotros no sabéis...". Busqué en tu mirada lo que me gusta ver en la vejezsabiduría, orgullo satisfecho y generoso, ternura, serenidad...Solo conseguí vislumbrar.

 Me hubiese gustado darte un abrazo y no lo hice...y hoy...desde aquí (y me señalo el corazón)...te beso y te abrazo y te digo: tienes razón...tienes razones...pero besa y abraza...besa y abraza y un día...crecerán margaritas blancas sobre tus recuerdos.


 Gracias por compartir tu verdad. Me mostró cosas.




 RSB




sábado, 15 de junio de 2013

MAN ON WIRE







                                                     Arriesgar el corazón atrae Vida. 

                                   Los cálculos y las descargas de adrenalina son...otra cosa. 

                               


                                                                 RSB

                       
                                          
                     

viernes, 14 de junio de 2013

Feliz No Cumpleaños








 - ¿Podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?.
 - Eso depende en gran parte del sitio al que quieras llegar -dijo el Gato.
 - No me importa mucho el sitio...-respondió Alicia.
 - Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes -le contestó el Gato.
 -...siempre que llegue a alguna parte -añadió Alicia como explicación.
 - ¡Oh, siempre llegarás a alguna parte -aseguró el Gato-, si caminas lo suficiente!.

  A Alicia le pareció que esto no tenía vuelta de hoja, y decidió hacer otra pregunta:

 - ¿Qué clase de gente vive por aquí?.
 - En esta dirección -dijo el Gato, haciendo un gesto con la pata derecha- vive un Sombrerero. Y en esta dirección -e hizo un gesto con la otra pata- vive una Liebre de Marzo. Visita al que quieras: los dos están locos.
 - Pero es que a mí no me gusta tratar con gente loca -protestó Alicia.
 - Oh, eso no lo puedes evitar -repuso el Gato-. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
 - ¿Cómo sabes que yo estoy loca? -preguntó Alicia.
 - Tienes que estarlo -afirmó el Gato- o no habrías venido aquí.



                                   Alicia en el País de las Maravillas de LEWIS CARROLL
  




miércoles, 12 de junio de 2013

A LA CONQUISTA SIN PEROS...


" Las mujeres que prefiero como heroínas fueron quienes lograron por si mismas su libertad. No la solicitaron, no la demandaron. La crearon. Algo en ellas las convirtió en mujeres independientes y es este género de independencia el que me interesa. Porque el otro sentimiento que ha sido enseñado a las mujeres es culpar a la sociedad o denunciar a los hombres por la situación en que nos encontramos. 

Descubrí, gracias a la psicología, que cuando culpaba a los otros, venía a confesar en la práctica "soy una víctima desvalida y pasiva". !Qué idea tan deprimente!. Así que el día en que vi más allá, me dije: "¡En absoluto!¡Soy dueña de mi destino!".

Resulta muy fácil denunciar a la sociedad o culpar al hombre, pero así te sientes, en realidad, más desvalida. Porque significa que esperas que el hombre te libere, que te libere el Gobierno o la Historia  Y eso exige un largo tiempo. Cuesta siglos y es demasiado lento para mí. Sólo tenemos una vida." 


Anaïs Nin



Sin peros.

SCG



domingo, 9 de junio de 2013

Claustrofobia




Luna entre nubes. RSB

                                           
                                                                         Autor Desconocido


  
 La claustrofobia (del latín, claustrum -cerrado- y el griego - fobia, miedo-) está considerada como un trastorno de ansiedad.

 Al ser un miedo a los espacios cerrados aquellos que la padecen suelen evitar los ascensores, los túneles, las habitaciones pequeñas, el uso de técnicas de diagnóstico como el TAC y la RMN. Y es que la persona claustrofóbica no tiene miedo al espacio cerrado en sí mismo, sino a las posibles consecuencias negativas de estar en ese lugar, como quedarse encerrado para siempre o la asfixia por falta de aire. La mayoría de los espacios cerrados suponen una limitación de los movimientos por lo que las personas claustrofóbicas suelen sentirse muy vulnerables experimentando, por ello, una reacción anticipatoria de ansiedad intensa que consiste en falta de aire, palpitaciones, mareo.


                                                                                                                                  WIKIPEDIA






  5 de Febrero del 2010


 Son como contracciones. Sientes como se aproxima. Es una tensión que va invadiendo, una sombra, un nudo en la garganta, los ojos se llenan de lágrimas, opresión en el pecho y mil pensamientos que arrasan como un tsunami. A veces, como hace dos días, me dejo llevar por túneles inundados y el dolor me arrastra hasta orillas desconocidas; otras, como hoy, me veo rodeada de niños con comida por preparar y pienso...luego...luego...y hago un esfuerzo sobrehumano por mantenerme en pie tras el choque. En esos momentos me siento morir...siento que me ahogo pero respiro...respiro...respiro y me digo, pasará...lo vas a conseguir...mantén la cabeza fuera del agua.






 No es fácil...lo sé...pero también sé que lo conseguirás. Tienes una estupenda cabeza un generoso y voluntarioso corazón que impedirán que "te ahogues" (no todo el mundo sabe y se atreve a respirar bajo el agua porque para ello es necesario no temer a la muerte). Recuerda cuál fue el desencadenante de todo...agarra esa emoción y deja que ella te lleve. Confía. Confía en la sabiduría del cuerpo. No estás solo. Pide y se te dará.


 Para llegar a otra orilla es inevitable atravesar las aguas. Elige el medio que quieras pero...atraviésalas...o no podrás experimentarte desde otro lugar. Yo ya no soy la misma mujer que escribió esa carta hace tres años. Soy esa y...mucho más. Me vivo como un ser con mucha más amplitud de movimientos.


 Dedicado a Nacho.



 RSB




                                 http://www.youtube.com/embed/6OwdlKiB_ro





sábado, 8 de junio de 2013

Tierra



                                                     
                                                                Luciérnagas. Autor Desconocido





                                                              "Todas las cosas se julianizan en ti"

                

                         Frase del teólogo renacentista Nicolás de Cusa en su carta a Giuliano
              
                                             - la paradoja de muchas visiones se resuelve en un único individuo -






jueves, 6 de junio de 2013

Recetas (5)



                                             



                                                           Crema de Remolacha



                                                        Ingredientes


                                            - 300 gr de Remolacha cocida 
                                            - 2 puerros medianos
                                            - 1 cebolla pequeña
                                            - 1/2 litro de caldo de verduras 
                                            - Mantequilla
                                            - 1 o 2 cuch. de Vinagre de Módena
                                            - Nata líquida
                                            - Perejil
                                            - Sal y Pimienta


                           

                                                         Preparación


 Pelar y trocear la remolacha, el puerro y la cebolla. Derretir en una sartén la mantequilla y sofreír la remolacha junto con el puerro y la cebolla unos diez minutos. Añadir después el caldo. Agregar la sal, la pimienta y el vinagre y dejar unos minutos más. Una vez que esté blando triturarlo todo junto con un vaso de nata y colar (si la batidora no hubiese dejado una textura fina). Si quedase demasiado espeso añadir agua junto con la nata. Dejar enfriar unas horas en la nevera y servir adornado con un "chorrito" de nata y perejil picado.




        En la vida lo que hay que hacer cuanto antes y con urgencia es...equivocarse.




                                        Receta y frase de Alex Kírschner
                                                   (desconozco el origen de la receta)