No tuve ídolos a los que adorar en la adolescencia. Me gustaba hacer las cosas a mi manera. Pero sí había algo que me encantaba...el cine. Veía todo tipo de películas. Daba igual el país de origen, la temática, la época o los actores. Adoraba re-vivir (y hoy sé que es así) todo tipo historias. Cualquier relato en el que estuviese implicado un ser humano me parecía apasionante. De aquella "afición" surgió otra que consistía en "forrar mi vida" de fotos de secuencias de aquellas películas. Forraba los libros, las carpetas, la puerta del armario, el escritorio...Rostros y rostros allá donde posaba la mirada. Mi profesión me permitió continuar con las historias. En mi memoria no existe una clasificación por orden de importancia o significación. Cada uno de esos relatos, de esas vidas, me parecieron en su momento igualmente bellos y enriquecedores y en todos ellos observé un denominador común: la necesidad del ser humano de hacerse notar, de "ser visto", de ser re-conocido, de ser aceptado...de ser amado. He encontrado muy pocas personas que se limiten a contar su historia sin compararse, sin etiquetar y sin etiquetarse...que no se sientan amenazados cuando alguien a su lado muestra fuerza o seguridad...que no pongan cara de sospecha o avidez cuando una mano se extiende hacia ellos. Vivimos con sensación de amenaza en un estado de necesidad constante. Nos movemos, tratando de encontrar nuestra fuerza, ninguneando la del resto o juzgándonos con dureza. Enjuiciamos acciones y vivencias muy alejadas de nuestra realidad en vez de buscar la forma de encontrar nuestra complementariedad abrazando el propio valor, y reconociendo el "del otro". Hoy vuelvo a mirar una de esas imágenes que me acompaña desde aquellos años: Una mujer y un hombre que se miran a los ojos sobre un campo dorado...y bendigo "mi suerte". RSB
El biofotón que significa "vida" y "luz" es un fotón de origen biológico que no es el resultado del producto de una reacción enzimática específica. Existen evidencias que indican que es necesaria la colaboración de una intensa actividad fotónica dentro de la célula para que la reactividad química alcance la magnitud que de hecho alcanza en ella. "Dicha actividad química solo es posible si existe una cavidad resonadora de ondas que también proporciona tanto la estabilidad necesaria para las disposiciones moleculares como las fuerzas que guían su movimiento" ( F.A.Popp). Wikipedia Las células cancelan la luz entre ellas para crear un canal de quietud por donde luego comunicarse.- Fritz-Albert Popp (biofísico)
Luz/Oscuridad Te toco cuando no te toco. Te veo cuando no te veo. Te siento en la distancia. RSB
16 de Noviembre del 2010 Ayer me tocó turno de noche. Me encontraba cansada, triste, menstruando y con mi duelo en curso...La noche se me hizo dura. Comenzó en la habitación de una mujer que se moría. Su familia rodeaba la cama. Se les sentía nerviosos. Ella tendría unos ochenta años. Se podría pensar que estaba llegando al final de un ciclo, que todo formaba parte de un proceso natural, un proceso en el que nos encontramos inmersos cada día desde que sale el sol hasta que se pone pero que no suele vivirse con serenidad...porque no está integrado en nosotros. El ciclo de la Vida-Muerte-Vida se atasca cuando nos aproximamos a ese espacio-tiempo...esa noche...ese invierno que llamamos Muerte. Me sentí irritada y a la vez sorprendida por sentirme irritada. Muchos años acompañando en el morir a muchas personas, muchos años "viviendo" el morir en mí, atravesando puentes para así poder ser barquera de otros y, de repente, me encuentro enfadada. Enfadada con una familia que no sabe cómo afrontar ese momento. Enfadada por la cantidad de preguntas "sin sentido" con las que me acribillan. Enfadada porque no quieren asumir, no quieren comprender...Respiré hondo y salí de la habitación. Me dije: te están reflejando algo, luego lo pensarás, ahora te necesitan. No te cierres...no te protejas...no te cierres...no te protejas. (...) La noche se me hizo eterna. Tanto dolor a mi alrededor...tanto dolor dentro de mí. Hoy, no sé si hay que "levantarse en armas". No sé si hay que meditar enviando luz. No sé si, simplemente, hay que observar serenamente los acontecimientos en la distancia. Sólo sé lo que sé. Lo que vivo en mí. Lo que siento en mí. Estoy cuando la Vida me solicita. Cuando mi presencia alivia, impulsa, da alas. No estoy cuando siento que el dolor me arrastra. No sé si lo hago bien o mal...solo sé que es mi manera...mi forma de ser...mi forma de estar. RSB
Hoy son las manos la memoria. El alma no se acuerda, está dolida de tanto recordar. Pero en las manos queda el recuerdo de lo que han tenido. PEDRO SALINAS
Mis pequeñas y recias manos comparten mi gran secreto con el mundo. Ellas...no son del todo mías. RSB